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Ultima actualización: 05.03.2004
Bienvenido en la Página web del Partido Andalucista de Sierra de Yeguas

 Informaciones de paSDY |  Informaciones de paORG                          Símbolos y Himno de Andalucia


¿POR QUÉ SER ANDALUCISTA?

Muy sencillo, por las siguientes razones:

  • Porque el andalucismo es una ideología que pretende la defensa de una identidad.

  • Porque lo andaluz se caracteriza por su universalismo.

  • Porque pretende la búsqueda de la felicidad de un pueblo, haciendo compatibles sus raíces con los valores universales, como son la paz, la libertad y la solidaridad.

  • Porque la Europa de los pueblos tiene sentido al estar configurada por regiones con personalidad.

Sentir en Andaluz es...

  • TENER FE en nuestras posibilidades como pueblo.

  • LUCHAR por lo que en justicia nos corresponde.

  • COMPROMETERSE con nuestra historia, nuestra cultura y nuestros valores.

  • SER SOLIDARIO con todos los pueblos del mundo.

  • TRABAJAR por un futuro de progreso.

  • CONTRIBUIR en la construcción de un mundo mejor.

  • AMAR a nuestra tierra.

  • APASIONARSE con lo nuestro.

  • EJERCER con orgullo de ANDALUZ / A.


    20 razones para votar andalucista  
  • Hacer del Ayuntamiento un motor de la economía local, apostando por los pequeños y medianos empresarios, luchando por la equiparación de los autónomos al régimen general y Potenciando los Centros comerciales abiertos.
  • Apostar por el turismo, como hacemos desde el gobierno andaluz, uniendo eficazmente turismo, medio ambiente y cultura.
  • Elaborar planes urbanísticos para luchar contra la especulación y por la optimización de recursos locales.
  • Utilizar racionalmente el suelo haciendo compatible el desarrollo con la salvaguardia de los recursos medioambientales.
  • Desarrollar políticas de promoción y rehabilitación, para sacar al mercado pisos con precios asequibles para los jóvenes, familias numerosas y familias con rentas bajas.
  • Viviendas de alquiler para grupos sin recursos para la compra
  • Aumentar la plantilla de la Policía Local, dotándola de mejores y mayores recursos.
  • Potenciar un modelo de actuación policial asistencial y preventivo, con contacto diario con vecinos, entidades,...
  • Crear planes de emergencia, incluyendo planes de autoprotección y específicos de seguridad
  • Desarrollar un Plan Estratégico a favor de la integración social y laboral de los inmigrantes, con medidas para evitar las bolsas de marginalidad.
  • Programas de formación para el empleo y la integración laboral y social de personas con discapacidad física, psíquica o sensorial.
  • Apostar por el turismo, como hacemos desde el gobierno andaluz, uniendo eficazmente turismo, medio ambiente y cultura.
  • Crear la Concejalía del Mayor.
  • Impulsar la cultura local como principal seña de identidad para situar nuestra esencia andaluza en la actual globalización mundial.
  • Coordinar y unificar la enseñanza de adultos con políticas de formación y empleo y fomentar las escuelas de padres.
  • Desarrollar medidas positivas para la incorporación de la mujer al mercado laboral, y crear servicios que le permitan mayor grado de autonomía.
  • Plan integral contra los malos tratos, donde se persone el propio ayuntamiento como acusación particular, con una red suficiente de pisos tutelados y programas de empleo. para la mujer maltratada.
  • Crear la Oficina de Inserción Laboral y Social de los jóvenes, que apoye a los jóvenes emprendedores y facilite el acceso a la primera vivienda.
  • Crear grupos de trabajo en el que participen jóvenes y el resto de agentes sociales para estudiar espacios de ocio nocturno aptos el joven y la sociedad en general.
  • Reforzar los servicios de urgencia. y Apostar por la distribución comarcal en las prestaciones sanitaria
  • Ofrecer el mayor número posible de instalaciones deportivas, tal y como hacemos desde la Consejería de Turismo y Deporte
Declaración Ideológica:

INTRODUCCION
 
No hace mucho tiempo, nos propusimos, conscientes del momento crucial que afrontaba el andalucismo, dos tareas inaplazables: la unidad y la renovación del discurso andalucista. Con el tiempo, aquellos objetivos se han transformado en principios, y éstos en el motor del andalucismo para el siglo XXI.
Esta declaración que presento recoge esos principios. Es el trabajo serio, riguroso y moderno del presento recoge esos principios. Es el trabajo serio, riguroso y moderno del andalucismo unido; un trabajo colectivo que es fruto del análisis y el debate. Fundado en las mejores aportaciones teóricas de nuestros días, es, al mismo tiempo, deudor de todos aquellos que han aportado su mejor esfuerzo al andalucismo.
Refleja la unidad y también la coherencia y la congruencia de un discurso sobre la Andalucía de hoy y de mañana, sin fisuras ni ambigüedades. Prueba de ello es que quedara y a aprobado en la comisión de la ponencia y recibiera la práctica unanimidad, con sólo un voto en contra, en el pleno del Congreso
A partir de ahora, contamos con un instrumento útil, dinámico, adaptado a los nuevos tiempos, que inspirará nuestra acción en la esfera político-institucional y también en el seno de la sociedad civil. La declaración ideológica marcará las orientaciones para nuestros programas de gobierno y para nuestras ofertas electorales.

Quiero resaltar el carácter progresista de nuestro proyecto: su apuesta por el modelo de estado federal, por el protagonismo de Andalucía en la construcción europea, de igual a igual con los demás pueblos de Europa, por el estado del bienestar, por la democracia social, junto a los más desfavorecidos, por la intervención cualitativa y dinamizadora del sector público.

La identidad de Andalucía, dentro de la globalización, su hecho diferencial, nuestra manera de ser distintos, unidos y diversos, solidarios, tolerantes y pacíficos, respetuosos con el entorno, orgullosos de nuestras instituciones de autogobierno, -eficaces, demócratas, y transparentes,- dueños y soberanos de nuestro presente y futuro, configuran nuestro proyecto. Así concebimos a Andalucía, esa Andalucía a ala que aspiramos a gobernar, para lo que nos preparamos cada día, sin tregua. A ello os invito y comprometo: a renovar también cada uno vosotros, andalucistas y a los que todavía no lo sois, nuestro compromiso y pasión por Andalucía.

Viva Andalucía Libre!

Antonio Ortega

SECRETARIO GENERAL
 I La identidad cultural de Andalucía  
1 El pueblo andaluz ha forjado a través de un proceso histórico y experiencia común una cultura propia y diferenciada, rica y deversa, compuesta por elementos específicos comunes, que hacen de nuestra cultura una realidad singular.

Esa singularidad ha tenido que afrontar con demasiada frecuencia y violencia las presiones de la hegemonía de la cultura estatista, cuando no ha sido despojada de sus propias señas de identidad. La cultura andaluza no es ajena tampoco al avasallador empuje de la cultura de masas, avanzadilla de la negativa homogeneización a escala mundial.

2 La cultura andaluza ha sido capaz a lo largo de su historia de enriquecerse y, si todas las culturas son síntesis, en Andalucía las recíprocas influencias de los pueblos han creado una fusión de culturas que la significan por su carácter abierto, en condiciones de comprender otras culturas y servir de puente y de ejemplo para nuevas relaciones entre los Pueblos basadas en la paz, la tolerancia y la solidaridad, haciendo de la diversivilidad cultural una virtud, antídoto frente a la estandarización y el totalitarismo.

3 La conciencia de nuestra propia identidad cultural no está generalizada; a veces, es tan sólo un tímido sentimiento de pertenencia, con matices localistas. Muchos son los factores internos y externos que han impedido que se desarrolle en Andalucía unaconciencia de identidad cultural. Por una parte, la ideología estatista, sustentada desde dentro y desde fuera, cuyo objetivo es legitimar y justificar la hegemonía cultural, política y económica del Estado español que, consecuentemente, niega cualquier otra identidad cultural; Por otra, la ideología doctrinaria del izquierdismo centralista, con preferencia de cientifismo, cuyo pronóstico del fin de las identidades subestatales bajo el avance de la modernidad no ha resistido la falsación histórica.

4 Sin embargo, el estado-nación ha fracasado en su intento de homogeneización cultural y ni siquiera ha conseguido superar las viejas asimetrías políticas y económicas que hunden sus raíces profundas dentro de las propias estructuras del Estado español, más bien ha sido la coartada adecuada para reafirmar los desequilibrios territoriales y sociales, hechos patente tanto en tiempos no democráticos como democráticos en las estructuras económicas y políticas.

5 El sistema educativo andaluz, calco del español, no tiene en cuenta este capital propio de Andalucía, impidiendo así que el Pueblo Andaluz tenga conocimiento y vivencia de su propia y rica realidad cultural. Los andalucistas exigiremos para Andalucía un sistema educativo que, dentro del respeto de nuestra historia y cultura, consiga que el pueblo andaluz tenga una educación integral.

 II La dependencia, condicionante de nuestra identidad.  
1 La desarticulación de Andalucía como formato social, los graves problemas económicos, las crisis sociales, el subdesarrollo, el carácter periférico de Andalucía con relación al centro de desarrollo, se enmarcan en un económico y en lo político.

2 Nuestra situación estructural en el Estado español es de dependencia, dentro de una lógica de desarrollo desigual, en la dinámica implacable del sistema económico vigente. Esa situación de dependencia se agrava en el proceso de mundialización de la Economía. El proceso de concentración y centralización de la Economía. El proceso de concentración y centralización espacial, como consecuencia de la desaparición de las fronteras económicas en la Europa comunitaria, acentúa las desventajas y produce desequilibrios sociales muy importantes. Esta nueva tensión centro ­periferia aumenta las desigualdades iniciales y el poder de las zonas de zonas dominantes, impidiendo un desarrollo autónomo y autocentrado, más aun en ausencias de una clase económica autóctona y de un poder político propio andalucista. En definitiva, Andalucía ha pasado a ser periferia de la periferia del gran centro desarrollado de la Unión Europea.

3 Esta situación de dependencia que Andalucía viene arrastrando, desde el siglo XIX, arranca de la revolución liberal burguesa y el Estado Liberal como forma jurídica del modo de producción capitalista, mantenida al margen de regímenes políticos a pesar de que numerosos andaluces han formado parte de los gobiernos del Estado, se ha convertido poderosamente al nacionalismo andaluz que, en contraste con otros nacionalismos, siempre ha tenido un carácter progresista y transformador.

4 A esa manera de entender nuestra cultura se le denomina Andalucismo, que tiene su razón de ser en el compromiso permanente para la concienciación y liberación del pueblo andaluz. El Andalucismo, la forma andaluza de ser nacionalista, debe ser la fuerza transformadora que promueve la ruptura de la posición subordinada de nuestra Nación, en el contexto estatal y en el orden europeo, y que ejerza el autogobierno reivindicativo del pueblo andaluz frente a los factores que determinan nuestra evolución dependiente y que desafía nuestra dignidad como Nación.

5 El Partido Andalucista, como instrumento político del nacionalismo andaluz, declara, en base a la mencionada identidad de nuestro pueblo, el derecho al libre ejercicio de la autodeterminación de la nación andaluza, del mismo modo que está reconocido para todos los pueblos los pueblos en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 19 de diciembre de 1996; en la Declaración sobre Principios de Derecho de los de 1970 y en la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos de 5 de junio de 1976, suscritos dichos acuerdos en el marco especifico de la Organización de Naciones Unidas.

No obstante, e independientemente del carácter inalienable del legítimo derecho a la autodeterminación, el Partido Andalucista opta, en la actual coyuntura en una estructura federal de Estado asentada sobre los principios de la igualdad y la solidaridad.
 III El papel del nacionalismo andaluz  
1 Entendemos que el nacionalismo andaluz del siglo XXI debe cumplir con dos objetivos esenciales: ofrecer un marco humano de participación, de solidaridad y de integración armónica entre necesidades públicas y privadas, y operar una efectiva defensa del territorio y del ciudadano, frente a los efectos disfuncionales del mercado mundial.

2 La opción nacionalista en Andalucía surge como fuerza generadora de la conciencia del Pueblo Andaluz, necesaria de esa situación objetiva de Andalucía, articulando la acción política de los sectores y grupos sociales que convergen en el nacionalismo e identifican sus interese con los intereses de la Nación Andaluza.

3 El nacionalismo andaluz transforma el sentimiento en conciencia y, reclama y proclama el derecho de los andaluces a controlar y decidir en lo político y en lo económico sobre su futuro, en un compromiso permanente de liberación del Pueblo andaluz que, desde su soberanía, decide integrarse libremente en otras instancias de poder estatal y supraestatal.

4 El nacionalismo andaluz, el Andalucismo, se constituye así en el instrumento de la ruptura y la transformación de la posición subordinada de Andalucía en un proyecto político de autogobierno pleno, dentro de los principios anclados en nuestra tradición cultural de libertad, igualdad, solidaridad, justicia, tolerancia y participación democrática.

5 El partido Andalucista, heredero legítimo del Andalucismo histórico de Blas Infante, estructurado en una única organización política, a través de un proceso de más de 25 años, con aciertos y fracasos, estos últimos, resultado a menudo, del poder de las ideologías estadistas de la derecha de siempre y de la izquierda anquilosada, encarna hoy un proyecto político nacionalista, de la sociedad andaluza. El Partido Andalucista, como opción nacionalista pluralista de centro izquierda, es un proyecto dinámico y abierto a los sectores más activos de la sociedad andaluza, capaz de aglutinar a los sectores sociales intermedios, trabajadores, autónomos, pequeños y medianos empresarios y profesionales pertenecientes a las capas sociales que creen que la defensa de sus intereses es la defensa de los interese de Andalucía.

6 Tal proyecto exige una tarea enorme que debe emprenderse con la formulación de un concepto nuevo de política, que sea capaz de disvincularse de las viejas pretensiones de dirigimos y racionalización desde arriba del orden social, para orientarse en una tarea más compleja pero mucho más ilisionante y democrática, cual es, ofrecer un marco de integración activa de las demandas y pretensiones legítimas de la propia Sociedad.

7 Regeneracionismo y utopía social fueron en el pasado los grandes motores que permitieron a la sociedad progresar en un control democrático de su propia futuro. Ahora tras la crisis de los modelos llamados científicos, que han pretendido ofrecerse como alternativa al orden capitalista. El nacionalismo andaluz debe dirigir su acción hacia:

La capacidad de regeneración social a través de un proyecto orientado hacia la sociedad y hacia la propia esfera política.

La capacidad de formación y movilización de un horizonte utópico, inmediato, controlable y experimentado por los propios ciudadanos.

8 El proyecto Andalucista debe dejar claro y así transmitir a sus hombres y mujeres, que Andalucía dispone de los recursos, de los conocimientos y de la capacidad de movilización y organización suficiente para proceder a una defensa activa de nuestra tierra, de nuestras instituciones políticas y de nuestros legítimos derechos individuales y colectivos.

El Partido Andalucista asume, con toda legitimidad, la larga tradición de lucha que las clases populares de Andalucía, tanto campesinas como urbanas, han materializado fundamentalmente desde el siglo XIX en defensa de sus derechos y con el objetivo de mejorar sus condiciones de vida.

Así mismo, nuestro partido reconoce y reafirma su estrecha y directa vinculación con la figura de Blas Infante, cuyo trabajo teórico, así como su acción política, impulsaron el resurgimiento y desarrollo de la conciencia nacionalista en Andalucía. Su entrega absoluta a la idea de una Andalucía Libre constituye el indiscutible origen del nacimiento andaluz contemporáneo en nuestra comunidad.

El Partido Andalucista ha de revitalizar, en el orden interno, un poderoso sentido de activismo militante; y en el orden externo, es decir, en su proyección hacia la sociedad, un a renovada capacidad de movilización en torno a los grandes problemas y conflictos pendientes de nuestra colectividad. El Partido Andalucista está obligado históricamente a convertirse en un verdadero revulsivo social que haga recobrar a los andaluces su capacidad de entusiasmo y repuesta política, en la línea de un mensaje continuo de llamada a la transformación de la realidad.
9 La emigración, lastra secular de andalucía, supuestamente desaparecida, no ha hecho sino trasnformarse, privando a nuestro país de los valiosos esfuerzos de andaluces de alta cualificación, que después de ser formados en y a cosa de Andalucía, se ven obligados a desarraigarse de nuestra tierra en busca de mejores condiciones materiales de vida. Es imperativo del Partido Andalucista la transformación de la realidad que impone esta inaceptable pérdida.

 IV Andalucía en la nueva estructura política  
Del Estado de las Autonomías al Estado Federal.

1 El Partido Andalucista propugna un modelo federal para el Estado Español. Con ello, somos fieles al legado histórico de nuestro pueblo y asumimos la tarea pendiente de la renovación institucional frente a la doctrina unitaria.

El federalismo constituye la opción ideológica del nacionalismo andaluz, que apuesta decididamente por la construcción federal del estado y expresa la necesidad de converger en un a unidad de acción con todas las organizaciones políticas, movimientos sociales y sectores más avanzados de la sociedad que pretenda su definitiva implantación.

El Partido Andalucista afirma que sólo el federalismo es capaz de dar respuestas a las exigencias y aspiraciones de autogobierno plano para Andalucía en un modelo de Estado que supere las limitaciones y anacronismo del viejo Estado Nación y sea expresión y marco adecuado para la igualdad y la solidaridad.

2 El sistema federal es la real del principio de subsidiariedad en el que cada comunidad humana, sin considerar su dimensión, puede afirmar su propia identidad, dentro de una nueva Cultura político-administrativa de cooperación y de toma de decisiones políticas lo más cerca posible del cuidado.

3 El federalismo es también una opción ideológica. EL modelo constitucional, plasmado en el Título VVI de la Constitución Española de 1978, y aceptado implícitamente por la derecha catalana y vasca, concedía amplios niveles de autogobierno a las llamadas nacionalidades históricas y al resto una mera descentralización administrativa. Así, se daba sanción constitucional a la asimetría en la que se basa la propia estructura del Estado. La movilización socio-política andaluza quebró ese diseño del Estado pero su lucha se vio frustrada por los resultados del Referéndum del 28 de Febrero de 1980, por la prevista inviablildad de superar las duras exigencias para el autogobierno impuestas por las Cortes Españolas: mayoría absoluta en votos en cada provincia. Requisito que hubiera hecho imposible la autonomía en otras comunidades históricas.

4 Ante esta situación de frustración, el Partido Andalucista asumió una responsabilidad histórica y puso en juego los medios que tenía a su alcance para desbloquear el proceso a través de la única vía constitucional posible, dado que los resultados del Referéndum, rechazaron la ratificación de la iniciativa al no obstante la mayoría absoluta en todas las provincias andaluzas. Ante esto, se puso en marcha un mecanismo consistente en declarar válida por ley orgánica la iniciativa autonómica expresada por el Pueblo Andaluz la posibilidad de acceder al autogobierno en igualdad con las denominadas nacionalidades históricas, por interés nacional como así refleja el artículo en cuestión.

5 Hoy asistimos a un renovado intento de vuelta al modelo pactado en la transición. En este proceso las derechas catalana y vasca, ahora con la complicidad de la derecha centralista, pretende volver atrás ante el fracaso del modelo constitucional.

6 Por todo ello, el Partido Andaucista asume otra vez la bandera de la ruptura. El punto de partida para acometer el proyecto debe ser la reforma constitucional, que dé cabida a un modelo de Estado federal. El Partido Andalucista afirma que sólo el federalismo es capaz de dar respuesta a las exigencias y aspiraciones de autogobierno pleno para Andalucía en un modelo de Estado federal. El Partido Andalucista afirma que sólo el federalismo es capaz de dar respuesta a las exigencias y aspiraciones de autogobierno pleno para Andalucía en un modelo de Estado que supere las limitaciones y anacronismos del viejo estado-nación y sea expresión y marco adecuado para la igualdad y la solidaridad.

La urgencia del Pacto Local

1 En esta misma línea, el partido Andalucista reivindica un mayor papel par los municipios y las comarcas como medio para articular la sociedad andaluza y hacer efecto el principio de subsidiariedad que venimos proclamando.

2 La óptica centralista ha venido considerando a los pueblos y las ciudades como estructuras residuales que debían ocuparse sólo de lo que el Estado fuera incapaz de alcanzar. Así, la propia Constitución Autónoma Española de 1978, frente a un relativamente claro reparto competencia entre Estado central y Comunidades. Autónomas, olvida por completo los municipios, estableciendo sólo el principio de suficiencia financiera, que más tarde ha resultado reiteradamente insatisfecho.

3 La propia vitalidad de las Administraciones Locales, su cercanía a los problemas de los ciudadanos, el mayor dinamismo de sus actuaciones ha marchado su propio desarrollo y ha impuesto una realidad, donde lo residual, es lo supramunicipal.

4 Sin embargo, la falta de un Estatuto que dé carta de naturaleza a esta situación está llevando a los Municipios a arrastrar un endeudamiento que está afectado a su propia actividad, a numerosas pequeñas y medianas empresas suministradoras e incluso a la creabilidad de estas administraciones.

5 Es necesario, por tanto, un conjunto de medidas de descentralización y consecuentemente de financiación, que introduzca una cierta racionalidad en la estructura de poder del Estado, persiguiendo conceptos como la eficiencia, la simplificación o la economía, y en última instancia, la posibilidad de participación democrática de los ciudadanos afectados en la gestión de los servicios públicos.

6 En concreto, debemos exigir el que se abra un proceso de diálogo permanente entre las Administraciones del Estado, parta la reforma del vigente sistema de participación de los Municipios en los ingresos públicos, ligados a un nuevo modelo competencíal, que haga viable la presencia de los servicios públicos esenciales, que constituyen una pieza fundamental del Estado del Bienestar.

7 El Gobierno andaluz debe además su papel y protagonismo en la divulgación de sus competencias en materia municipal, urgiendo la necesidad de perfeccionar el Fondo Andaluz de Cooperación Municipal y la programación legislativa del marco de relaciones municipales a través de una ley Andaluza de Régimen Local.

8 Desde el prisma de la división administrativa, es necesario aportar una gran dosis de coherencia en le mapa político administrativo, enmarcado la citada división desde COMARCALIZACION teniendo en cuenta las comarcas naturales y no desde la caótica división provincial, que está protagonizada por las Diputaciones Provinciales, con unas competencias poco definidas, que no sólo las carga de inoperancia, sino, que las vacía de contenido.

En base a todo ello, el Partido Andalucista propugna la paulatina disolución institucional de las Diputaciones Provinciales, potenciando el sistema de mancomunidad de servicios como forma idónea de cohesión interlocal e intercomarcal.

Andalucía y la Unión Europea.

1 Uno de los referentes más recurrentes en la acción política en Andalucía es Europa. En efecto, desde la incorporación a las Comunidades Europeas en 1986 se ha delimitado un nuevo escenario, un nuevo terreno político. Los problemas de nuestros sectores productivos claves. Sectores en crisis económica, así como importantes cuestiones derivadas de la terminación geopolítica de Andalucía está presentes en un determinado discurso europeo.

2 Ese discurso sobre Europa, ampliamente compartido, nos muestra, a veces, a la Unión Europea como un poderoso Leviathan, dispuesto a devorar nuestras ilusiones y proyectos otras, como un padre provincial que subviene nuestras necesidades con ayudas y subsidios. EN demasiadas ocasiones ha sido la coartada perfecta par huir de insuficiencias e incapacidades y de dar repuesta adecuada a los desequilibrios estructurales que sufre nuestro pueblo.

3 Eso planteamientos, en un momento en el que la construcción europea en lo económico y también, aunque más lentamente, en lo económico y también, aunque más lentamente, en lo político no tiene vía de retorno, dan cuenta de la incapacidad de ofrecer un proyecto de futuro, de coherencia, seriedad y laboriosidad y también de la incapacidad política de saber defender nuestros intereses con firmeza.

4 El riesgo para Andalucía es evidente. La actitud pasiva, -de resignación y renuncia-, la búsqueda a ultranza de la convergencia nominal, al dictado de las internacionales de los partidos centralistas, nos aleja paradójicamente de la convergencia real con los demás pueblos europeos, de tal manera que los objetivos de cohesión económica y social quedan reducidos a un triste sarcasmo.

5 Por otra parte, el tradicional equilibrio europeo parece haberse roto a favor de un proyecto de integración, sobre todo, económico y financiero, de corte neoliberal, en el que prevalecen los interese de los grandes grupos industriales y financieros, sacrificándose los sectores productivos primarios de las zonas menos desarrolladas de la Unión. A ello hay que añadir que no sólo no se consolida una auténtica política de redistribución de las riquezas sino que es constantemente puesta en entredicho por los sectores más insolidarios.

6 En ese marco, Andalucía es vista como un País al pairo de la falta de Proyecto, de desvaríos y renuncias, que sólo espera ayudas y subvenciones. Es el resultado del fracaso de los gobiernos sucesivos, incapaces de sacar a Andalucía de las últimas posiciones por cifras de desarrollo y desempleo, impropias de las postrimerías del Siglo XX.

7 El Parido Andalucista no acepta ese papel para Andalucía, pasivo y subordinado, ni quiere ser víctima de una división territorial del trabajo. La defensa de los sectores productivos andaluces tiene que responder a la formulación de un empeño colectivo basado en criterios de autoexigencia, eficiencia, competitividad, renovación y adaptación, aprovechando, tras un balance y un diagnóstico adecuado, las ventajas comparativas que sin duda para Andalucía tiene el Mercado único.

8 Tampoco aceptamos que, en el reparto del poder político en Europa, corresponda al gobierno central la exclusiva representación de los intereses de Andalucía en las instituciones de la Unión Europea y la utilice en los grandes debates europeos sobre Agricultura, Pesca, Infraestructuras, Política comercial, Medio ambiente y no ha participado en el proceso de toma de decisiones vitales para el futuro de nuestra tierra. No es de extrañar, por tanto, que la lejanía de los ciudadanos de estas decisiones haya generado frustración y rechazo creciente al proyecto de construcción europea.

9 Nuestro modelo de Europa es un modelo federal. Un modelo donde el poder único de interlocución de los Estados debe ser tan sólo un recuerdo histórico. Los Pueblos piden paso, piden participación y el modelo intergubernamental no sirve. Hay que avanzar en las instituciones que den cabida a los poderes subestatales, los viejos esquemas estatales no dan ya satisfacción a muchas de las grandes cuestiones que cada día nos planteamos los ciudadanos europeos. Consecuentemente el Partido andalucista apuesta por la construcción de una Europa de los Pueblos.

10 Por tanto, es imprescindible un discurso Andalucista sobre Europa. Un discurso participativo, constructivo, solidario y progresista que recoja mi posición irrenunciable al derecho de codeterminación en el proceso de integración suproestatal. En el proceso de integración supraestatal. Será nuestra contribución a la construcción de una europea que es, al mismo tiempo, nuestra mejor apuesta por la construcción de Andalucía.

SÍMBOLOS DE ANDALUCÍA

La Bandera de Andalucía.

La Bandera de Andalucía está formada por tres franjas horizontales Verde, Blanca y Verde, de la misma anchura. El primer color verde que apareció en Andalucía fue el del estandarte de la Dinastía Omeya, allá por el Siglo VIII y consistía en una bandera de seda verde que llevaba algunos adornos de oro y plata y al centro un alfanje, algún versículo del Corán y a veces una media luna. Dicha insignia se utilizaba como convocatoria o llamada a la oración o reunión. Por otro lado el color blanco fue introducido por los almohades en el año 1146, cuando desembarcaron en las costas de Cádiz, con la intención de unir a todos los pueblos andalusíes.

El 18 de julio de 1195 el Sultán Ben Yusuf Yaqub derrotó a Alfonso VIII en la Batalla de Alarcos en la que obtuvo un gran botín y más de 5000 cautivos. A fin de conmemorar tal gesta, se ordenó colocar una bandera verde y blanca en la Mezquita de Sevilla, antes de que fuera construida la Giralda, con lo que se representaba la unidad almohade (color blanco) y la colaboración andalusí (color verde de procedencia Omeya).

La interpretación heráldica de la Bandera Andaluza es la de Bandera de Parlamento o Paz y dan la expresión de llamada a la unión para parlamentar... o convocar al pueblo para la paz, o sea, paz y esperanza...

Tanto la bandera como el himno y el escudo, fueron adoptados por la Junta Liberalista de Andalucía, después de la decisiva Asamblea de Ronda de 1918.

El Escudo de Andalucía.

De la misma Asamblea de Ronda partió la idea de tener un escudo regional que reflejara de alguna manera la antigüedad del País Andaluz. Está inspirado en el de Cádiz, cabecera de nuestro pueblo, después de Tartessos, en los tiempos primitivos; figura un Hércules juvenil, expresión de la fuerza eternamente joven del espíritu, domando o coordinando la fuerza instintiva de los estímulos animales, representado por dos leones; inscrito al pie del Escudo, está la leyenda de Andalucía: "Por sí para España y la Humanidad"; sobre el Escudo, cerrándolo en arco de medio punto, figuran también las palabras latinas "Dominator Hercules Fundator".

La idea original de su diseño y adopción fueron transcendentales ya que las columnas de Hércules, que le sirven de fundamentos, responden a la simbolización de nuestros orígenes legendarios y a la fundación Trimilenaria y autóctona de nuestra cultura, sintetizada en la ciudad más antigua de occidente que es Cádiz.

El Himno de Andalucía.

 Himno Santo Dios |  Himno Instrum |  Himno Jarcha |  Himno Piano

La letra del Himno fue compuesta por d. Blas Infante y armonizada por el Maestro José Castillo, que a partir de una idea musical inspirada en antiguos cantos populares de siegas de la comarca de Écija, con acompañamiento en clave de Fa, estructurada en forma de marcha lenta que se entrecruza con ese aire lejano de tonada campesina.

El Himno fue estrenado en un concierto que la Banda Municipal de  Sevilla organizó en la Alameda a las 7 de la tarde, el viernes 10 de julio de 1936, o sea, 8 días antes del comienzo de la Guerra Civil, siendo reestrenado después de la transición democrática en el Teatro Lope de Vega de Sevilla por la misma Banda Municipal dirigida por el Maestro Alberto Francés, en concierto celebrado el domingo 18 de Octubre de 1979, a las 12 horas de la mañana.

"La Bandera Blanca y Verde
vuelve tras siglos de guerra
a decir paz y esperanza
bajo  el Sol de nuestra tierra.

¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
Sean por Andalucía Libre
España y la Humanidad.

 

Los andaluces queremos
volver a ser lo que fuimos,
hombres de luz que a los hombres
almas de hombres les dimos.

¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
Sean por Andalucía Libre
España y la Humanidad."